Prácticas para crecer con talento (y agilidad)

Este post es la segunda parte de “Lo que no tenemos que aprender de las grandes empresas” y trae algunas ideas para no perder la agilidad cuando tu empresa crezca. La propuesta es que las leas, destruyas y re-construyas a tu medida porque las únicas recetas mágicas que funcionan son las que diseñamos nosotros mismos.

¡¿Cómo poner el cliente en el centro?!

Siempre podés copiar a don Jeff Bezos y hacer el ritual de la silla vacía. Cada vez que tengas una reunión importante, dejá una silla vacía que simbolice al cliente. Es una forma que a nadie se le olvide que es lo más importante de la organización.

A vos se te da bien lo de tomar cafés, sí. Pero va a llegar un momento en el que no llegues a tomar tantos café. O que por más cafés que tomés, ese “capital” no llegue al resto de tu equipo. Open Door es un evento de una hora y media que te permitirá tener feedback de tus clientes. Nada de encuestas, nada de consultores. Solo tu equipo escuchando a los clientes. Te sorprendería lo potente que es esto…

¡¿Qué pasaría si la primera semana que llega alguien a tu empresa le dejás claros cuáles son los valores?! ¡¿Y si le demostrarás que el cliente es lo más importante?! La bienvenida-cliente-céntrica consiste en que la primera semana que llega un nuevo integrante al equipo, se hace pasar por un cliente (al estilo del mistery shopper). La segunda semana, se dedica a atender al cliente (no importa si ese será su rol o no: es decir, un futuro gerente pasaría su segunda semana en el call center). La tercera semana (y después de lo vivido) detecta oportunidades de mejora. Así logramos que a la persona se le quede grabado en sangre que lo del “cliente en el centro” no es un discurso sino un pilar de la organización.

¡¿Cómo crear equipos cross?!

Si ya tenés departamentos / áreas, ¡bi se te ocurra romper todo de un saque! ¡Nada de llegar y arrasar con los departamentos de un día para el otro! Con calma y con cariño, vamos a empezar a trabajar en esta dirección. Empezá a generar nuevas conversaciones y espacios de interacción entre personas de distintas áreas. Probá con algo chiquito: un proyecto puntual en un corto plazo y… ¡que todos empiecen a ver los beneficios!

Promové que esos espacios de conversaciones sean “superadores”: que dejen atrás los silos y las jerarquías. Esas islas cross de horizontalidad se irán expandiendo poco a poco por la organización. Fomentá el pair programming. Poné a dos personas a trabajar juntas. De esta forma, vas a crear interdependencias, distribuir la información y el conocimiento. Y lograrás que la gente se concentre más.

Si no tenés departamentos / áreas, resistí la tentación de crearlos. Sé fuerte: ¡tú puedes! Y aclaro: no va a ser fácil ni para vos ni para el equipo. Todos tenemos la cabeza seteada en jerarquías, ascensos y… Te van a pedir claridad y planes de carrera. Vas a necesitar tiempo para sensibilizar y abrir la puerta a nuevas “consciencias”.

Ahora, tengas o no tengas áreas, da poder al equipo. Y para ello, hay una práctica sencilla y poderosa: los kudos  (provenientes de Management 3.0) Consiste en una serie de tarjetas disponibles y una caja -la kudo box- en las que se dejan las tarjetas. En estas tarjetas, alguien del equipo agradece a otro por algo que haya hecho. Cada cierto tiempo, la caja se abre y públicamente se hace entrega de los “reconocimientos”. ¡¿Qué es lo que tiene de potente?!

  • El reconocimiento se da entre pares. Ya no es más la lógica del jefe (padre / maestro /…) que reconoce. Somos equipo y nos reconocemos los unos a los otros.
  • El reconocimiento es público. Queremos que todos sepan a quién reconocemos y cuáles son las razones de hacerlo. Nada de ocultismo, my friends.
  • Aclaro: a veces a la tarjeta se le puede agregar un regalito simbólico (con presupuesto dela empresa). Una entrada de cine, un masaje, una cena para dos o un chocolate
  • Y lo que no es menor… Las personas necesitamos reconocimiento. ¡No se dan una idea de cómo sube la moral con esto!

¡¿Cómo hacemos para trabajar la lógica de la transparencia y la red?!

En este caso, te voy a dar una única idea. Pero es que me parece que es tan potente que… ¡¿para qué más?! Es el famoso y amado panel visual complementado con la daily stand-up.

¡¿Qué es el panel visual?! Es una hoja gigante pegada en la pared en la que podemos ver la narrativa del equipo y de sus proyectos. Un panel visual básico tiene 3 columnas: pendiente (aquellas cosas que ya tenemos en órbita); en proceso (aquellas cosas que ya empezamos a hacer) y hecho (las cosas que ya están terminadas). En cada una de esas columnas ponemos post-its indicando la tarea a realizar; cada post-it una tarea. ¡¿Por qué necesitamos un panel?! Porque si queremos que las personas sean autónomas y puedan tomar sus propias decisiones tendremos que darles contexto. ¡No hay buenas decisiones sin contexto!

Aviso para navegantes: el panel visual es una herramienta fundamental de colaboración… ¡no es un panel de control ni un cuadro de mando pegado en la pared! Es un panel que hacemos entre todos, que actualizamos entre todos y que tiene toda aquella información relevante para que nuestros proyectos avancen.

¡¿Te suena fácil?! ¡No lo es! En aquellos equipos en los que no hay transparencia y no hay confianza (suelen ir de la mano), la cosa se pone complicada.

Si el equipo no está acostumbrado a mostrar cómo está trabajando, ¡¿por qué habría de hacerlo ahora?! Si cada vez que algo va mal se le corta la cabeza a alguien, ¡¿por qué habría de mostrar que tengo algún problema?! Mejor, mantengamos las buenas formas y ocultemos la información debajo de la alfombra (estoy siendo irónica).

Otro de los problemas es que muchas veces el panel evidencia que no hay equipo… Si todo nace y muere en mí y esto no es un panel de control, ¡¿por qué habría de pegar mis post-its?! ¡¿qué post-its habría de pegar?!

Sea como sea, si tu equipo intenta armar un panel visual y no funciona -no se usa, no se actualiza, no se entiende (mala letra o abreviaturas), se usa para controlar-, ¡no te enojes con el panel!, tomalo como un indicador de que hay que trabajar la vulnerabilidad, la confianza, la transparencia… En otras palabras, ¡la lógica de equipo!

¡¿Cómo vamos?! Me falta el bonus track del panel: las daily stand-up. Reuniones diarias de 15′ en las que los integrantes del equipo se quedan parados (de pie) y comparten solo 3 cosas: ¿qué hiciste ayer?, ¿qué vas a hacer hoy? y ¿con qué problemas te encontrás? De esta manera, nos aseguramos que todo el equipo esté alineado en “cero coma”. Basta de reuniones interminables.

¡¿Cómo hacemos para que el equipo se anime a experimentar?!

Incluso las compañías más innovadoras pueden achancharse. Por eso es importante que mantengas al equipo inspirado y valiente. Algunas prácticas que pueden servirte…

Dales tiempo dentro de su jornada laboral para que puedan hacer lo que quieran. Que investiguen, creen, fluyan. Y después compartan, claro. La creatividad requiere libertad y tiempo. Y confianza también. Promové que la gente experimente. Y recordá que un experimento siempre debe tener su justa medida: ni tan pequeño como para que no le importe a nadie ni tan grande que si falla se corten cabezas.

Demostrá que el “fracaso inteligente” es digno de elogio.  Este no es un fracaso cualquiera sino el fruto de haber experimentado y… ¡aprendido! Las fuck-up nights o cualquier otro tipo de charla sobre el fracaso son fundamentales. Procura que los fracasos se compartan y no se oculten. Ya sabés lo que dicen por ahí: se aprende más del fracaso que del éxito. Y recordá que el primero que tiene que compartir sus fracasos es siempre la persona con más status en la sala.

Fomentá que se hagan retrospectivas : reuniones en las que las personas analizan cómo fue el trabajo -tanto los resultados como el proceso- y determinan cómo podrían mejorar. Insisto: las personas. Ni un consultor ni un jefe, ¡es el propio equipo el que analiza cómo mejorar!

¡Hasta aquí llegamos por hoy! Si querés contarme qué estás haciendo para crecer y no perder agilidad en el camino, ¡encantada de leerte!

Y alguno preguntará: y si soy “solo”… ¡¿puedo ser ágil también?! ¡Obvio! ¡Te la debo para un próximo post!

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