HR agile: aprendizajes

La semana pasada estuvimos facilitando un taller en el marco del CoLabRH del Banco Galicia. El reto era grande: en dos horas necesitábamos que Agile aterrizara en un público diverso -con algunos que sabían mucho de Agile y otros que nunca lo habían oído-. Y, todo esto al servicio de generar nuevas preguntas, conversaciones y, en última instancia, un HR más ágil.

Speed-networking

Con la sala llena (y en un contexto intenso: el dólar andaba animado esa mañana), arrancamos la actividad. La entrada en calor fue un speed-networking que nos permitiera subir la energía y ponerle cara y nombre a alguno de los desconocidos de la sala. De ahí nos aventuramos a un breve recorrido por el Marco de Cynefin, el Manifiesto Ágil y el Mindset Ágil (reversionando a Steve Denning) para dejar algunas preguntas en el aire:

  • ¡¿En qué contexto está HR?!
  • ¡¿Somos como GoogleMap?! ¡¿Cómo se nos da recalcular?!
  • ¡¿Cuáles son los valores que priman en nuestros equipos / organizaciones?!
  • Y… si no existen los empleos del futuro, ¡¿cómo tiene que ser el HR del futuro?!

[Si querés saber más sobre HR Agile, ¡dale aquí!]

Una vez «alineados» y con el tema sobre la mesa, compartimos nuestras experiencias con HR y sobre todo… ¡nuestros aprendizajes! Preparar la presentación fue un trabajo hermoso que nos permitió repasar nuestras aventuras por distintas empresas y equipos. Así que me voy a tomar un paréntesis para presentarles los viajes que proponemos desde Agile Cooking...

No tenemos una receta de corta y pega. Cada aventura es única y en cada equipo (ojo al piojo, no estoy diciendo empresa, ¡digo equipo!) aplicamos distintos recorridos. De hecho, para cada equipo diseñamos un marco de trabajo (de acuerdo a su madurez y a la idiosincracia de la compañía) y, la mayoría de las veces, ese boceto va variando una y otra vez.  No podemos llegar a la agilidad sin ser ágiles.

Eso sí, aunque los bocetos cambian y se reversionan, hay ciertas claves que están en todos los proyectos. Entendemos que el trío mindset-metodología-proyecto es fundamental: en otras palabras, las metodologías y los proyectos son la escenografía perfecta para trabajar el cambio cultural. 

Lo primero es entender la mirada del cliente y echar luz sobre cuáles son las prioridades: ¡¿cambiar el mindset del equipo?! ¡¿aprender nuevas metodologías?! ¡¿concretar un proyecto?! Clarificar esto es esencial para tener una brújula clara (y también autonomía a la hora de recalcular).

Y aquí, necesito aclarar algo importante. Muchas veces nos piden intervenciones puntuales: charlas y/0 mini-formaciones (de 4 u 8 horas). Y está bien: algo es algo. Eso sí, la «sensibilización» es necesaria pero no suele ser suficiente para generar un cambio. A veces ocurren milagros, sí, y hemos visto cómo una pequeña semilla y algo de agua da pie a células ágiles pero… ¡es la excepción! Por eso, si la empresa / el equipo quiere adentrarse en el mundo de Agile, sugerimos hacer intervenciones sostenidas (¡¿y sostenibles?!) que tienen un mix de sensibilización, formación y coaching.

En esta temporada, hemos probado con distintas duraciones, intensidades y, de momento, lo que mejor nos funciona es un Agile Journey con la tríada mindset-metodologías-proyectos, traducido en un recorrido de al menos cuatro meses. Cuatro meses de intervención que NO son a tiempo completo. Trabajamos con los equipos una mañana cada dos semanas: fundamentalmente, porque nos permite tener una mañana por metodología (al menos un kit-kat); «bajar el nivel de conflicto con las agendas» y que el mensaje vaya llegando poco-a-poco (o diría: lento-pero-seguro).

¡¿Cómo vamos?! Hasta ahora, dos puntos de apoyo: intervenciones sostenidas en el tiempo (sobre intervenciones puntuales y efímeras) y la tríada mágica para aterrizar Agile. ¡¿Avanzamos?!

Una cosa que es vital-vital-vital es que las personas que participen de los recorridos sean «auto-elegidas»: nada de andar a obligando a la gente. Eso no solo no funciona sino que le cuesta carísimo a la organización. Porque el que no quiere ir, solo llevará su cuerpo a la sala mientras su alma estará en algún otro lugar, pensando en «su» trabajo que sí es importante. (Eso si tenemos la suerte que guarde hueco en su agenda y vaya al encuentro de turno). Moraleja: los agentes de cambio emergen, no surgen «a dedo». Y, la mayoría de las veces, están esperándonos con los brazos abiertos y… ¡son capaces de mover montañas!

En esta linea, otro doble click. Acuérdese (¡acordate!) de contar con sponsor y de coaliciones más allá de su área. No hay nada más frustrante que un promotor que no tiene «banca» en la empresa. Hemos visto a agentes de cambio «luchando» por venir a los encuentros sin poder… o bien porque no tienen agenda, o porque hay un incendio o simplemente porque «no los dejan abandonar su oficina».

Insisto. Empresa querida, si querés invertir bien tus dineritos, pensá que una aventura ágil tiene que ser cross. Y esto implica ampliar la mesa de los invitados (y aventureros) y también la de los «aliados». Y si podés tener a los sponsors en la sala, ¡mejor! Y si lográs que los sponsors vean el esfuerzo que están haciendo los aventureros y los reconozcan, ¡mejor-que-mejor!

Entonces, veamos nuestros ingredientes: tenemos a los agentes de cambio auto-identificados, tenemos a los sponsors y coaliciones varias y… ¡¿qué nos falta?! Proyectos. ¡¿Pero qué tipo de proyectos?! Proyectos reales. Señoras y señores: la motivación hace acto de presencia y brilla cuando trabajamos en proyectos reales. Nadie quiere dedicar su tiempo a «un juego». (Recordemos: la gente está muuuy ocupada; la gente se siente muuuy ocupada). Peroooo… esos proyectos reales tienen que tener su tamaño justo: ni tan pequeños que no interesen a nadie ni tan grandes que pongan en juego cabezas varias.

Vuelvo al check-list: agentes de cambio, sponsors+coaliciones, proyectos reales y… ¡la metáfora! Desde el primer día creamos equipos ágiles y trabajamos con la lógica de la «delegación / empoderamiento». Procuramos que tengan / encuentren un propósito claro; tengan maestría (metodologías, habilidades y…) y autonomía / libertad para que vayan armando su propio camino.

En Agile Cooking no somos consultores, somos facilitadoras que acompañan en el cambio de mirada. Los equipos de alto rendimiento hacen camino al andar y nuestro objetivo es que el día en el que nos vayamos, el marco del equipo esté equipado para seguir adelante.

Aquí les dejamos una tabla que resume nuestro aprendizaje…

Agile HR - Galicia

Y… Me engolosiné compartiendo esto. ¡No lo pude evitar! Pero volviendo al CoLabRH y para cerrar el post de hoy, les cuento que toda esta intro dio pie a muchas preguntas y nuevas respuestas en la sala del Banco Galicia que… ¡compartiremos en un nuevo post! Por ahora les mostramos cómo creamos esas nuevas preguntas y ¡continuará!

25/10 Liberating Structures

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